LO QUE NADIE TE DIJO DEL PROPÓSITO



Creo que todos andamos tras saber ¿quiénes somos?, ¿para qué nacimos?, ¿qué es aquello para lo que Dios nos creó, que será tan increíble?, o, ¿seré tan grande, tan poderoso, tan alto?… Todos nos hemos hecho esta pregunta; pero otros están en el otro extremo, donde se sienten perdidos, a la deriva, sin ni siquiera saber para qué están aquí en la tierra. (Esto es un Spoiler: NO ERES UN ACCIDENTE). 

Y en efecto, no somos un accidente, no somos material que le sobró a Dios y ni modo, nos creó; ni tampoco somos un barco a la deriva. Muchas veces estamos a la deriva, porque no dejamos que nuestro hacedor, tome el control de nuestro barco y nos dirija y nos guía y nos muestre hacia donde debemos ir. Otras veces estamos tan tristes o frustrados porque queremos que el propósito sea como nosotros pensamos, o cómo queremos. 

Muchas veces nos vemos a través del espejo de alguien, queremos ser como tal predicador; quiero ser un cantante como este artista o queremos tener la vida, el matrimonio y los hijos de otra persona. Y cada vez que nos miramos así, estamos como un auto sin frenos, en algún momento nos espera un choque real, duro y difícil. Pero, ¿por qué Dios no me dice, no es más fácil?. Creeme también le he hecho la misma pregunta millones de veces, y ¿sabes que me ha respondido? NADA. Suena doloroso saber esta verdad, pero Dios no nos va a hablar o nos va a guiar si nunca nos dejamos enseñar por él. Él nos deja reprobar la materia una y otra vez hasta que dispongamos nuestro corazón a dejarnos guiar por él. Entonces, cuando esto pasa, te puedo decir hay una pequeña luz al final del túnel. Vamos descubriendo poco a poco quienes somos, nuestra identidad, su paternidad… luego, debemos ir poco a poco enfocándonos en nosotros, en quiénes somos y qué debemos hacer. Dejar de mirarnos en el espejo de lo que queremos ser y aceptar quienes somos. 

Te abro mi corazón brevemente, por muchos años de mi vida “en Cristo”, estuve sin entender esta verdad. Pasaba los días tristes, mirándome en el espejo de mi papá y de mi hermano que son excelentes predicadores y yo no me parecía pero ni un poquitito. Esto me frustró por muchos años al no sentirme como dice la frase “hija de tigre, sale rayada”; menospreciaba cualquier oportunidad para predicar y las rechazaba, porque decía “no soy igual”. Estando en altamar perdida, decidí cederle el control a Dios y me fue guiando y enseñando y descubrí que ese no era mi lugar, Dios me hizo única, especial e irrepetible y no podía parecerme a nadie más. Él nos da a cada uno según nuestras capacidades y habilidades y no estuve diseñada para ser igual que ellos. 

Así mismo Dios te hizo a ti, único, especial e irrepetible; pero, quiero que te preguntes ¿En el espejo de quién te estás mirando?. Quizá estás cediendo al marketing de Barbie “tú puedes ser lo que quieras ser”, pero, ya Dios diseño un plan, un destino y un camino para ti. No seas lo que quieras ser porque te vas a frustrar y lastimosamente vas a fracasar. Elige ser lo que Dios quiere que seas, ¿pero qué es?… Para tener esa respuesta, lo primero que debes hacer es humillarte y dejar que Dios te guíe y te enseñe. 

¿Sabes cuanta gente muere, se suicida porque están perdidos? Muchos, millones en el mundo entero. Pero quiero que no olvides esto: DIOS SIEMPRE VA A QUERER ENSEÑARTE. DIOS SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE QUIERE. Solo permitile ser, y permítete a ti escucharlo y a aceptar su plan para ti.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DESIERTO EN PARAÍSO

La tierra donde Dios te enseña

2026 de gozo y propósito