Un infiltrado del Gozo

 



Para encontrar una filtración en una casa, hay que ser muy minucioso en lo que se busca, porque son casi imperceptibles. Es cómo en casa, hace unos días el fregador estaba goteando y por más y más que buscábamos no encontrábamos de dónde venía por que para ser exactos no era allí, pero parecía que venía de allí. 


Todos nosotros hemos tenido un infiltrado en nuestro corazón, que pasa desapercibido y que la única forma que lo encontremos es tener la capacidad de permitirle al Espíritu de Dios que nos examine y tener muy fuerte la convicción de pecado para que sea detectable inmediatamente. Sin embargo, este infiltrado está en la mayoría de los corazones y pasa desapercibido, es más, diría yo que nadie jamás aceptaría que tiene esta gotera en el corazón, que se llama la Envidia. 


Según la Biblia, la envidia es un intenso ardor emocional, es un deseo resentido por lo que otra persona tiene y que incluso llega a robarnos completamente la paz y el gozo. Y así narra la historia de Raquel y Leah que son dos hermanas casadas con el mismo hombre, pero que solo una podía concebir. Y llega a un punto donde Raquel dice que sentía envidia por su hermana tan fuerte que le dijo a Jacob que si no le daba hijos, prefería morirse, como si eso estuviera en la voluntad de Dios. (Génesis 30). Y mientras leía esta historia y lo que pasa más adelante, vemos que más tarde Dios le permite a Raquel tener dos hijos; pero quizá muchos años despues, y ante esto me salto una pregunta: ¿Que provoca un NO de Dios en nuestro corazon? . 


Te lo pregunto, por que si lees la historia, ella no era estéril, no tenía problemas de fertilidad, simplemente Dios dijo que no era el momento. Y ¡wow! Que difícil es cuando Dios dice que NO. Y no precisamente me refiero a hijos, puede ser a tener una familia, ese empleo, esa oportunidad, ese acceso y Dios simplemente dice NO. Muy probablemente todos diríamos que no pasa nada, “yo confío en Dios”, la favorita #eltiempodeDiosesperfecto”😂, pero en realidad nuestro corazón siente poquita incomodidad (llamada envidia) por quién si tiene y nosotros no. 


Y hace unos dias conversando con alguien me recordó un episodio de envidia. Y hace algunos años atrás antes de casarme, yo le decía a esa persona, por que si esta en pecado le va bien. Y me molestaba muchísimo, pero siendo honesta, no era por el pecado de la otra persona, era por que esa persona podía tener la familia que yo no había podido tener. Suena pecaminoso (perdóname tu ángel del cielo), pero me molestaba, pero sabes, uno lo viste de apariencia de santidad, pero en realidad no lo es. Me recuerdo que después de ese episodio, el Espíritu Santo me confrontó muchísimo, por que YO tenía envidia por lo que ellos tenían, pero en mi corazon se vestía de pedirle justicia Dios. Y cuando el Espíritu Santo le permitimos que entre con una lámpara par alumbrar nuestro corazon el nos permite ver que lo que yo sentía era envidia por la familia de otra persona. (Tranquilo, ya me arrepentí) 


Hoy te quiero invitar a que le permitas al Espíritu Santo, que entre con su luz y alumbre tu corazón, y que todo enemigo silencioso que ha buscado dañar la obra de él en ti, sea descubierto, te puedas arrepentir y corregir tu corazón y que así como Dios se acordó de Raquel, también se acordó de mi familia, Dios se acuerde de tu milagro también… 


Con amor, Joy

Comentarios

Entradas populares de este blog

La tierra donde Dios te enseña

DESIERTO EN PARAÍSO

2026 de gozo y propósito