LA ANTIGUA GUERRA DE PRUDENCIA
No sé si solo es a mí, o a ustedes también que les cae mal una persona imprudente. Y antes de seguir aclaro, por si alguien se pone pasional con este tema y se siente ofendido o aludido. Y es que no me refiero a que te caiga mal la persona, sino que su actitud imprudente te molesta. Ahora sí, volvemos al tema principal, creo que todos en algún momento hemos sido imprudentes, y tenemos una guerra con la prudencia porque se nos quiere salir todo lo que hemos pensado acerca de una persona o una situación; me incluyo. Pero estudiando el libro de Proverbios, Dios nos hace un llamado tan profundo a ser prudentes, que me sentí desafiada a empezar a guardar silencio (los que me conocen saben que es difícil); y pues creo que no se trata de alcanzarlo todo, sino de dar pasos de fe hacía ser mejor en Dios. Mira lo que dice Proverbios 14:18 “Los IMPRUDENTES son herederos de la necedad; los prudentes se rodean de conocimiento”. Ahora bien, la imprudencia se puede aplicar a muchas áreas, pero en específico hoy quiero hablar sobre la antigua guerra de la prudencia contra nuestra LENGUA. Hay veces que nosotros no medimos lo que decimos o cómo lo decimos y lo que provocamos es un caos en la vida de otra persona, una discusión o conflictos innecesarios. Me ha tocado escuchar una clase de cosas que bueno, a veces uno se pregunta ¿qué pasa por la cabeza de esa persona?. Hay momentos para hablar y para callar dice la Biblia, y a veces elegimos hablar sin pensar. Es tan incómodo que alguien pregunte, especule cosas acerca de tu vida sin siquiera preguntarte o lo peor, preguntáselo sin el mayor tacto posible. Por ejemplo: preguntarle a alguien ¿por qué no tienes hijos? De seguro, muy de seguro hay una explicación (que no te quieren dar), pero que quizá su corazón se abruma al recordar esas cosas, porque probablemente es difícil para esa persona hablar de eso o porque ha tenido abortos espontáneos o tiene problemas de fertilidad y tú solo lanzas lo que salga pensando en que no hay nada malo con preguntar.
Y en efecto, no hay nada malo con preguntar, pero si no tienes la confianza con esa persona no lo hagas, o preguntalo con tacto y con amor, porque no sabes que batallas esa persona está librando. Y así podemos enumerar un sinfín de preguntas incómodas, que hacen que uno (me incluyo caiga de mal). Te cuento mi experiencia, hace unas semanas atrás fui a una tienda X, y la persona que atiende es cristiana, y me pregunta de la nada: ¿estás casada? Y solo la mire y le dije No; y me responde: “Ay hermana, voy a orar por eso, porque ya usted tiene que casarse” (Si me conoces, te imaginaras mi cara). ¿A qué quiero ir?, primero, si no nos incumbe, no preguntemos. Si no sabemos si vamos a herir a otra persona, no opinemos; si mi comentario va a ofender a otro, tampoco lo digas.
No me ofendió el comentario de la hermana, pero es innecesario, primero no la conozco, segundo porque no somos amigos y tercero porque esta demás. Proverbios 15:21 dice “El imprudente goza con su necedad, pero el inteligente corrige sus pasos”.
A que te quiero exhortar hoy, a que aprendas a cuidar tus palabras, y a que tengas sabiduría sobre que preguntar. Tengo amigos a los que nunca les he preguntado ¿Por qué no puedes concebir?, ¿por qué te separaste de tu esposo?, ¿por qué no tienes un trabajo?, ¿por qué estás tan flacas o tan gordo?, y sabes ¿por qué? Por que imagino su dolor, pienso en que es una batalla que está librando y no debería ser yo una carga a su lucha. Entonces no seas tu una carga a otra persona. Aprendamos a no meternos donde nadie nos pidió nuestra opinión, pero también a corregirnos y a pensar antes de hablar. Y una palabra tan bonita que es “tener tacto”, a veces no es la pregunta, sino, ¿cómo lo pregunto?. Si no queremos pertenecer al club de "los imprudentes", que en efecto, nadie quiere, porqué lo único que saca a relucir esta guerra es que la gente nos rechace y nos aleje.
Te comparto unos textos que leí, para que medites en ellos, si estas lidiando con ser impudente: - Del castigo al insolente, el imprudente aprende; el sabio aprende con la sola explicación. Proverbios 21:11
- El imprudente habla mal de su amigo; el prudente guarda silencio. Proverbios 11:12
- Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca. Proverbios 17:28
- El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua. Proverbios 10:19
PD. Si te suscribes o comentas en nuestro blog, tendrás un 10% OFF en tu siguiente compra.
- Del castigo al insolente, el imprudente aprende; el sabio aprende con la sola explicación. Proverbios 21:11
- El imprudente habla mal de su amigo; el prudente guarda silencio. Proverbios 11:12
- Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca. Proverbios 17:28
- El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua. Proverbios 10:19
PD. Si te suscribes o comentas en nuestro blog, tendrás un 10% OFF en tu siguiente compra.

Amé ✨🙏 Un fruto del Espíritu Santo es el Dominio Propio controlar nuestros impulsos(las intenciones de nuestro corazón) cómo lo que hablamos , lo que hacemos. Y el como responderemos
ResponderEliminar¡Muy bueno el Blog! La imprudencia es tal vez uno de los aspectos más difíciles de morir, cuando llegamos a los caminos del Señor y queremos nacer de nuevo, pero si persistimos en la lectura de la Palabra de Dios, ella nos va a ir quitando todas esas cosillas, que a veces no le damos importancia, como la imprudencia y otras, que es necesario que quitemos de nosotros, sí queremos crecer y madurar en el Reino
ResponderEliminarWao te Leo, y en realidad es una Línea muy delgada entre caer bien o que te detesten, La prudencia es algo que se aprende con el tiempo, con la Palabra, y con la Empatía, decir lo correcto, en el momento correcto. Me han preguntado a veces unas cosas que que me tocado en buen Panameño chifear para no ofender.
ResponderEliminarSi le dedicamos tiempo a leer la Biblia y a concentrarnos en las cosas que Dios tiene para nosotros cosas para bien y no para mal nos daremos cuenta que ser imprudentes está muy mal muchas personas lo hacen sin pensar, me ha tocado lidiar con eso por mucho tiempo por mi contextura, hay personas que ofenden sin tener tacto al hablar, antes me bajaba mucho la autoestima ahora solo me centro en lo que soy para Dios: hija, la niña de sus ojos, perla preciosa, etc etc etc.
ResponderEliminarNo somos perfectos es la palabra que nos redarguye.
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.